El pez grande se come al chico

Cuántas veces hemos oído que "el pez grande se come al chico". Y parece que eso se cumple cuando enfrentamos una injusticia en alguna negociación en nuestro trabajo o empresa: un patrón, un proveedor o un cliente nos ofreció ciertas condiciones laborales o comerciales en el pasado, y hoy se "desdice" de ellas o simplemente se niega a cumplirlas, y nosotros estamos en "desventaja" por ser "más pequeños" que ellos; somos el "pez chico".
Pero si nosotros hemos sido íntegros y hemos actuado justa y honestamente, no importará el resultado de dicha negociación —que alguien podría considerar una gran pérdida o derrota—, el Señor está en control, Él honra a quienes lo honran e incluso proveerá para solventar la pérdida material, si esta ocurriera.
Confiemos en nuestro Dios, honremos y demos gloria a su nombre a través de nuestro testimonio de integridad, y no nos cansemos de hacer bien.
Comentarios